

Mobiliario que ha sido sustituido, mesas, sillas, armarios y estanterías conforman el mayor número de los considerados "residuos voluminosos", pero también equipo infomático obsoleto (teclados, antiguos servidores de datos o armarios refrigerados).
Pantallas, proyectores,
grandes equipos o cualquier otro dispositivo informático de considerable
volumen puede suponer un problema ambiental a la hora de convertilos
en residuo.
Aunque no se
hace de manera cotidiana, sí tiene cierta frecuencia la sustitución
de mesas, sillas, estanterías ... que se adapten a las nuevas necesidades
de la empresa.
Los cambios
estructurales o el crecimiento en determinadas áreas de negocio,
pueden suponer nuevas adopciones en los espacios de almacenaje, dejando
obsoletas grandes estructuras de almacén.